Lo Zoido.

Medallas

 

 

Las declaraciones del alcalde de Sevilla sobre las bondades y encantos de la capital hispalense frente a la eventual designación de Málaga como destinataria de una delegación del Museo Pompidou han causado extrañeza e irritación en propios y extraños. No por su contenido, fundamentalmente porque lo de la rivalidad entre ambas ciudades supera el bostezo, sino por la forma, que ha hecho temernos lo peor:  el Sr. Zoido puede ser el llamado “paciente cero” de una terrible pandemia que pudiera convertir alcaldes en hooligans. Y eso ya sería el acabose.

 

Vale que haya que aguantarles discursos, ocurrencias y dislates, disparates económicos y errores de programación, cada cual al suyo o a la suya. Vale ya casi todo, en un progresivo agotamiento de la capacidad crítica del ciudadano del común, que los terminamos escuchando como el que escucha “La del manojo de rosas”. Pero, eso sí, exigiendo que no pierdan la compostura intentado abrir el tarro de las esencias patrias de Villarriba frente a Villabajo, y sin abrir el desfile de bellezas y virtudes que nadie duda, como aquellas familias que sacaban a regañadientes al niño frente a las visitas para que tocara el piano.

 

Los alcaldes no están para encabezar el “Y yo más”, que es la cara del “Y tú menos”, sino para sacar la sonrisa del ultimo bolsillo, aceptar con deportividad el resultado del partido y olvidarse de criticar al árbitro, al manguerazo del césped o a la brisa que sopla de poniente. Toca un “Sevilla y Málaga, cada día más cerca por su oferta cultural”, por ejemplo, y que cada uno lo lea y entienda con la cicatería o la generosidad que quiera.

 

Como dijo Goncourt “No perdáis vuestro tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.”. O como le digo yo a mis hijas “Dejad de discutir, y poneos a hacer los deberes”.

 

Y parece que pega más lo segundo que lo primero.

 

 

One thought on “Lo Zoido.

  1. jcgm17 dice:

    Me ha gustado vuestro artículo porque expone con claridad lo que debería ser frente al catetismo y la envidia que es.
    La noticia de la sede malagueña del Pompidou ha sentado como el ricino en la barriga de los sevillanos. Sobre todo de las autoridades. Oigo la radio local y la prensa.
    Efectivamente lo positivo sería el pique sano de aquel que dice que si tu tienes el Pompidou yo voy a montar el mejor museo aeronautico de España, por ejemplo. O podían hacer como han hecho con el alumbrado y decoración de Navidad que es COPIAR.
    Copiar y saber adaptar lo bueno de los demás a la fisionomía de tu ciudad y el carácter de tu población.
    ¡¡¡poneos a hacer los deberes!!!!

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