Despido objetivo

Tigre

 

 

Me despido de este año que, según mis cuentas, es el 2011. O el 2012, que ya no sé. Me despido sin hacer balance, ni hacer propósitos, con la inquebrantable voluntad  de entrar en el año próximo ( sea el que sea) sin amansar, sin limitar, sin acotar.

 

Me despido pidiendo perdón a los ofendidos, y esperando que se instaure pronto ese Domingo del Perdón ruso.Y yo también  lo hago ¿por qué no? ”Perdóname si tengo culpa”; “¡Qué Dios te perdone, yo te perdono!”. Incluso me perdono a mi mismo, que me tengo muy a mano, y me comprometo a no faltarme sin que medie causa justa.

Me despido amable, tranquilo de conciencia y con los deberes pendientes, porque tenerlo todo hecho sólo debe permitirse a las estatuas.

Me despido despierto, aunque no me mueva.