Cómo vender más a los clientes rusos

Para empezar me gustaría dejar claro que esta entrada persigue un sólo objetivo: ayudarte a vender más.

Vender es difícil. Es acercarte a una persona que está tan tranquila disfrutando del color del cielo, del magnífico clima que tenemos en Málaga, del olor de las biznagas, del humo de los espetos, de la humedad suave de la brisa y decirle: “25 euros”. Es desagradable. Da mal rollo. Da miedo al fin y al cabo. Miedo al rechazo.

Pero hay atajos. Hay palabras secretas. Al decirlas, se produce un salto cuántico en la relación con el otro. De repente se da cuenta que sois lo mismo, que sois de la misma sociedad secreta o que, por lo menos, eres un gran admirador de su labor.

Para un rusohablante de más de 30 años podría servir “Ezhik v tumane”. Se pronuncia así: yózhik ftumáne. Significa “el erizo en la niebla”.

Sólo una advertencia: una vez dichas estas palabras, deja de vender. Las dos cosas juntas no funcionan. Tú di “Me gusta Yózhik ftumáne” y observa la sorpresa, la mirada de repente más cálida, la relajación de los músculos de la cara y el deseo de hacer algo por ti, para demostrarte el agradecimiento. Aunque ese algo cueste 25 euros.

Ya está.

PD: “Ezhik v tumane” es esto:

 

Imagen: sunnyUK