aliquindoi

@aliquindoi

Feliz adiós

Una despedida suele ser algo triste, una ruptura casi siempre es un fracaso.

Pero podemos mirar hacia adelante y  fijarnos en el futuro en lugar de en el pasado, porque para que las cosas nuevas lleguen, lo viejo debe desaparecer.

Elecciones buenas  o malas pero con la certeza de haberlas tomado siempre con la mejor de las intenciones, a sabiendas de que romper era ganar, olvidar era avanzar y lo que parece fracasar no es más que el principio de un nuevo logro.

Esto es lo que transmite esta canción de Pepo Scherman, artista que con esta pieza, te hará bailar y probablemente llorar a la vez, reír tristemente y llorar con alegría, una mezcla de sentimientos de esperanza y nostalgia que sólo Tornatore ha conseguido provocarme con Cinema Paradiso.

Esta canción pertenece al LP ida/vuelta y se titula “Es así”

Poemas Gratis

Smith-Corona, Olympia, Olivetti, Adler-Royal, Canon, Brother y Nakajima esta retahila de nombres que bien podían ser tipos de cigarrillos, ginebras modernas o títulos de cine independiente son las más conocidas marcas de máquinas de escribir, que han existido desde que se inventaron, y que ya han dejado de usarse.
Las máquinas de escribir han pasado a formar parte de elementos de adorno tanto en las tiendas de decoración en Tribeca, esas que luego salen en el Telva, como en despachos de abogados nostálgicos esos, que entre ley y ley hablan en latín, y sueñan con desempolvar una Smith-Corona para escribir la novela de la vida que no vivió.
También hay cientos de ellas en los trasteros, a oscuras, tapadas, metida en una caja, algunas no son ni bonitas, no son útiles ni para tirarlas, se quedan a la espera de que una mudanza haga su labor de selección natural y aligere las cada vez menos pertenencias de creación que ni son bits ni generan bits.
Porque una máquina de escribir es un conjunto de minuciosas y precisas piezas de metal que convierte tinta y papel en átomos de novela, ensayos o poesía, únicos e insustituibles.
Y eso eso es lo que el otro día me encontré paseando por el Palmeral de las sorpresas, una sorpresa en forma de poemas gratis.

La curiosidad hizo que me acercara y buscase un poema que sabría que me iba a costar algo, al principió supuse que dinero para el colorado y hambriento sombrero, pero no podía imaginar lo que al final acabó costandome.
Al fondo parecía apreciarse la posible factoría de los poemas, el poeta y su máquina de escribir

Al fondo el puerto donde las gruas mueven contenedores como las plumas de las molestas gaviotas se caen.
Entre tanto cogí un poema…

lo abrí y la suerte quiso que fuera un poema de amor:

El miedo de enamorarse
quizás,
no es ya un poco de amor?

 

y lo que pensé que era una tranquila tarde de paseo que me iba a robar unos euros en forma de donativo al rojo sombrero, acabó siendo un pellizco en forma de poema de amor.
Enamorarse, miedo, amor, duda y Málaga con su Farola de fondo testigo de esta bonita sorpresa que esta vez sí haciendo honor a su nombre me trajo El Palmeral.

Infoxicación

la paradoja de la eleccion - infoxicacion - the paradox of choice

En la Paradoja de elegir que es un libro de Barry Schwartz se presenta la idea de que no siempre más información es mejor que menos información, ahora todos queremos saber de todo y estamos “obligados” a decidir muchas cosas sobre muchos asuntos, esto esta cambiando estrepitosamente los proceso de decisión, desde comprar un producto alimenticio hasta el mero hecho de ir a la consulta del médico.

Ahora tenemos mucha más información sobre las cosas pero no necesariamente esa información es útil o realmente nos produce felicidad, según dice Nate Silver, cuyo blog en el New York Times ha sido uno de los más leidos políticamente este año,  en su reciente libro The signal and the noise, actualmente se generan 2,5 quintillones de bytes cada día, un crecimiento exponencial de información que no necesariamente significa que la información útil esté creciendo, como ejemplo podría ser esta entrada en este blog y las miles como esta que se están generando en este mismo instante, no necesariamente tiene que ser información útil pero es información que generará a su vez más información, comentarios, etc.

Volviendo al ejemplo de la consulta del médico, poder elegir no necesariamente nos hace más felices, tener toda la información que ahora tenemos sobre nuestras dolencias puede hacer que la decisión que se tome no sea mejor, entrar a formar parte del proceso decisorio junto con el médico en qué es mejor hacer o que alternativas asumir no te hace más feliz. Pero no sólo nos afecta a nosotros sino que también afecta a como los médicos, abogados, y casi cualquier profesional se enfrenta a un proceso de decisión, enfrentarse a personas más informadas pero no necesariamente más formadas cambia la manera de relacionarse, mejora algunos aspectos pero empeora otros, “Doctor, lo que usted diga” no se escucha ya en los pasillos de los hospitales, “Estimado letrado, sé que hemos hecho lo mejor como usted dijo” no resuena en las salas de los tribunales, esto acarrea ciertos problemas de infoxicación que es una intoxicación por exceso de información.

Yo personalmente creo que debemos construir una sociedad basada en unas fuertes relaciones interpersonales en el que haya la confianza suficiente como para que cada uno se encargue y responsabilice de lo que sabe, un “zapatero a tus zapatos”, que no sea la desconfianza lo que nos lleve a querer saber más de algún asunto y sí haya un flujo de información entre personas que consiga que las decisiones se tomen en el mayor numero de ocasiones por los mejor preparados para ello.

Si en lugar del libro queréis oirlo podéis ver una charla de Barry Schwartz aquí.

 

 

photo credit: cavale via photopin cc

Átomos versus bits

 

localization of function brain - thechestertones_2

En el año 388 antes de cristo, en la Academia de Atenas, que fundó Platón, paseaban el propio Platón y Aristóteles, el primero con la cara de Leonardo da Vinci en el cuadro de Rafael que cuelga en los museos vaticanos de Roma, Aristóteles a su lado sostenía la Ética.

Ver este cuadro es uno de los motivos por los que merece la pena ir a Roma, el otro es, por supuesto, pasear con alguien a quien ames por la ciudad Eterna, cualquier rincón, cualquier vista. Inolvidable.

Personas y conversación así se aprendía y se enseñaba, no había tecnología, ni ipads, ni libros ni prácticamente ningún utensilio de los que ahora vemos por cualquier aula.

Hoy en día estamos sufriendo un cambio en otro sentido pero volviendo quizá a las formas de la academia de Platón, la música se compraba en atomos (vinilos, cedés, casettes, etc.) y ahora son sólo bis que nos llegan desde multitud de dispositivos, los libros no se leen en papel sino en pantallas, los billetes, los tickets, las revistas, cada vez los atomos están siendo sustituidos por los bits, parece que no hay mucho más alla que sustituir pero las gafas de google  dan una vuelta de tuerca más a toda esta conversión de átomos en bits ¿y si ya no hiciera falta tener un ordenador, ni una pantalla, ni un móvil? todo esos “atomos” se convertirían en bits, y mas aún podríamos ir un paso más allá y convertir las cosas, “átomos” que nos producen ciertas sensaciones en una simple cadena de bits que nos produjera esas mismas sensaciones, más aún podríamos conectar un sistema informático con nuestro cerebro o sistema nervioso e interactuar directamente con la parte del cerebro que se encarga de hacernos sentir lo que necesitamos sentir.

No sufriríamos. O sí.

Aislamiento.

O podríamos convertir todos los átomos en bits y todos los bits en conversaciones con los demás y pasear con otras personas por la academia.
photo credit: recombiner via photopin cc

Verdades, ¿universales?, ¿eternas? (2): la crisis de valores

 

valores

Así a bote pronto los valores no están en crisis, no por nada sino porque, en sí mismo los valores o son buenos o son malos, por tanto “los valores no entran en crisis, sino los sinvergüenzas en acción”, todo esto viene a cuento de una conversación de twiter (que se puede consultar aquí) en la se pretendía analizar la actual crisis de los medios de comunicación, y como no, la tan manida falsa verdad de estamos en una crisis de valores, ha salido a relucir.

Que unos cuantos hayan cometido delitos, malversado fondos públicos (políticos) , tomado malas decisiones en sus inversiones (bancos), dado subvenciones a amigos sin mirar para qué ni porqué (políticos otra vez) o ahogado a los pequeños empresarios con intereses, comisiones, seguros o cualquier otra artimaña (bancos de nuevo) no significa que no haya valores o que los valores buenos no existan.

Echarle las culpas a los que no están, los que no pueden defenderse o simplemente lo que es intangible, como los valores, es no querer darse cuenta de que la solución la tenemos que traer nosotros.

No hay una crisis de valores.

El mundo está cambiando y precisamente son los valores lo que se mantienen.

Hagámos valer los valores y adaptémonos al mundo, otra cosa será tirar balones fuera.

photo credit: Hayes Valley Farm via photopin cc