Nada te turbe, nada te espante.

Santa Teresa de Jesús

Nada te turbe,

nada te espante,

todo se pasa,

Dios no se muda,

la paciencia todo lo alcanza,

quien a Dios tiene nada le falta,

sólo Dios basta.

 

 

 

Esta bellísima oración de Santa Teresa de Jesús es un tesoro de valor incalculable que contiene cuanto necesitamos para soportar los momentos de zozobra que atravesamos.

Si el que fuera tesorero del partido que gobierna tu país (presuntamente)  ha amasado una pingüe fortuna debidamente ubicada en un paraíso fiscal, “nada te turbe”.

Si el que fuera presidente la Generalitat de Catalunya, sólo o en compañía de sus hijos, (presuntamente) ha forjado durante su mandato un patrimonio de más de un centenar de millones de euros, “nada te espante”.

Si el que fuera director general de empleo de la Junta de Andalucía (presuntamente)  concedió hasta un millar de subvenciones y ayudas, arbitrariamente y sin control alguno, incluyendo a su propio chofer, “todo se pasa”.               

Si el yerno de tu Rey  (presuntamente) traficó con sus influencias sobre las instituciones públicas y se enriqueció desmedidamente mientras ocultaba su capital en redes societarias opacas ante la miopía generalizada de todo su entorno, “Dios no se muda”.   

Si el gobierno endeuda a tu país para rescatar ayuntamientos, comunidades autónomas y bancos negando el rescate las familias y pequeñas empresas, “la paciencia todo lo alcanza”.

No es conveniente  indignarse, rebelarse, ni siquiera cambiar el sentido del  voto, “quién a Dios tiene nada le falta”.

Algún día encontraremos el sentido a todo este dolor que nos manda la divina providencia y no habra sido necesario hacer nada. “Sólo Dios basta”.