Monthly Archives: octubre 2018

Diez mil pasos

 

El pasillo del hospital tiene sus horas punta, convertido en un paseo marítimo por el que van transitando pacientes con percha, que parecieran coches de choque, personal sanitario y los de ruegos y preguntas, que somos los extras, dando animación a los enfermos y dudas a la plantilla. Unidos todos en un ecosistema extraño, al segundo dia dando las buenas tardes se puede acabar apadrinando a un recién nacido, pues el pasillo genera amistades de servicio militar, vividas intensamente pero que se borran cuando te dan “la blanca”.

Te notas viejo porque sorprende la juventud del personal y te acuerdas cuando tú también eras joven y miraban con sorpresa el desempeño de tu profesión, y te miras en el espejo del ser querido y encamado: ahora ya no es mi padre, sino mi abuelo; así corre el escalafón.

Cuando llaman a la puerta, nunca hay sorpresa, más allá de los horarios de dieta a pensión completa. Completamente centroeuropeos, toca cenar a las 19.30 y a las 20.00 a cavilar. En las madrugadas no falta un “Ay” lejano, ni los pasos de un fumador furtivo, ni un tirón en el lumbago, que extraña la rutina propia, la cama propia, la semana que viene tenemos que ir a ver colchones.

4.625 camas hospitalarias hay en Málaga. Públicas, privadas, mediopensionistas, pocas paradas. En cada cama, una historia, y a su lado, otra mayor: los con visitas, los sin visitas, permanentes u ocasionales. Ya nadie lleva flores, si acaso la prensa, flor de un dia, consuelo de horas muertas, leída y releída, por los siglos de los siglos. Amén. Los visitantes vamos, venimos, nos sentamos, nos levantamos; posiblemente para evitar que nos confundan con un enfermo y nos pongan una via, usamos la de escape.

Suena la pulsera de actividad de la doctora Sánchez, posiblemente indicando que ha hecho sus diez mil pasos de hospital.